Sonríe, llega tarde pero da igual, su publico la espera, ese publico
siempre la espera...sale al escenario ligera, dejando las rojas cortinas
de terciopelo detrás y un foco la ilumina, un bonito sujetador de
encaje que deja poco a la imaginación, un culote a juego que marca sus
curvas unos tacones de aguja, la mirada baja al suelo, un gorro de
gansta en la cabeza...
Levanta la mirada y los ve un montón de hombres, sedientos de amor y sexo...de noches de pasión y calor en las sabanas, hombres que buscan cubrir las carencias que encuentran en su lecho o llenar uno vació...se mueve felina como solo ella sabe, con gracia se arranca el sombrero de la cabeza dejando caer su hermoso pelo sobre los hombros y se lo lanza a un joven que se encuentra a un lado de la pasarela que la lleva a la barra junto con un beso, camina decidida y dominante en sus ojos un brillo de picardía se agarra a la barra y comienza a moverse al son de la música con fuerza, provocando las miradas de deseo de cuantos la rodean abraza sus largas piernas al frío metal de la barra y la piel de sus muslos se eriza, contrasta con el calor de su cuerpo ese deseo que hoy también ella quiere apagar, se desliza hacia abajo contoneándose y gatea hacia el hombre mas próximo seductora, mostrando sus curvas el afortunado sonríe y desliza un billete en su escote, ella se fija...lleva anillo, abraza sus piernas a los hombros del hombre, su cuerpo cerca de el, peligrosamente cerca, baila levantando el cuerpo apoyando su peso solo en sus brazos y en sus piernas sujetas a los hombros de ese marido fugado, el pone una mano en sus piernas para esconder la hinchazón que le esta produciendo ella con apenas solo un baile y con la otra se agarra a la silla con fuerza, los nudillos se le ponen blancos de tanto apretar, conoce las normas nada de tocar, le suelta y le da la espalda girando sobre si misma, dándole una suave patada en el rostro para hacerle olvidar el calor que de repente le invade, pero algo la dice que esa noche será en ella en la que piense cuando le haga el amor a su mujer. Vuelve su rostro y sonríe picara la mirada de vicio que todos ellos desean tener entre sus sabanas...mira a los hombres y escoge a su presa, aquel que esta noche calmara su deseo se pone en pie con un movimiento fluido y le agarra haciéndole subir al escenario, dirigente le coje de la corbata y contoneándose le sienta en una silla al fondo del escenario, un telón negro cae tras ellos es casi transparente pero a el le da la sensación de no ser observado, mentira, ella se sienta sobre el y comienza a bailar desenfrenada, pasa sus labios por el cuello de el haciendo que contenga la respiración se gira apoyando su espalda contra el duro pecho del hombre y coje sus manos y las lleva entre sus piernas, algunos hombres del publico se levantan y se dirigen al baño con gran prisa, otros, los clientes mas habituales saben que ese espectáculo será digno de ver y que la bailarina hace rato que dejo de hacer eso solo por trabajo, mueve las manos del hombre subiéndolas por su cuerpo casi desnudo hasta alcanzar sus pechos erizados bajo la tela del sujetador, ella sin poderse contener gira la cabeza y le besa, el joven esta sorprendido, pero no por la actitud de la bailarina si no por descubrir que tras ese cuerpo escultural y esa mirada de vicio en ese beso hay escondida una gran necesidad, no de sexo....si no de amor. Ella le agarra de la mano y se le lleva sin mediar palabra a continuar el baile en privado.
Levanta la mirada y los ve un montón de hombres, sedientos de amor y sexo...de noches de pasión y calor en las sabanas, hombres que buscan cubrir las carencias que encuentran en su lecho o llenar uno vació...se mueve felina como solo ella sabe, con gracia se arranca el sombrero de la cabeza dejando caer su hermoso pelo sobre los hombros y se lo lanza a un joven que se encuentra a un lado de la pasarela que la lleva a la barra junto con un beso, camina decidida y dominante en sus ojos un brillo de picardía se agarra a la barra y comienza a moverse al son de la música con fuerza, provocando las miradas de deseo de cuantos la rodean abraza sus largas piernas al frío metal de la barra y la piel de sus muslos se eriza, contrasta con el calor de su cuerpo ese deseo que hoy también ella quiere apagar, se desliza hacia abajo contoneándose y gatea hacia el hombre mas próximo seductora, mostrando sus curvas el afortunado sonríe y desliza un billete en su escote, ella se fija...lleva anillo, abraza sus piernas a los hombros del hombre, su cuerpo cerca de el, peligrosamente cerca, baila levantando el cuerpo apoyando su peso solo en sus brazos y en sus piernas sujetas a los hombros de ese marido fugado, el pone una mano en sus piernas para esconder la hinchazón que le esta produciendo ella con apenas solo un baile y con la otra se agarra a la silla con fuerza, los nudillos se le ponen blancos de tanto apretar, conoce las normas nada de tocar, le suelta y le da la espalda girando sobre si misma, dándole una suave patada en el rostro para hacerle olvidar el calor que de repente le invade, pero algo la dice que esa noche será en ella en la que piense cuando le haga el amor a su mujer. Vuelve su rostro y sonríe picara la mirada de vicio que todos ellos desean tener entre sus sabanas...mira a los hombres y escoge a su presa, aquel que esta noche calmara su deseo se pone en pie con un movimiento fluido y le agarra haciéndole subir al escenario, dirigente le coje de la corbata y contoneándose le sienta en una silla al fondo del escenario, un telón negro cae tras ellos es casi transparente pero a el le da la sensación de no ser observado, mentira, ella se sienta sobre el y comienza a bailar desenfrenada, pasa sus labios por el cuello de el haciendo que contenga la respiración se gira apoyando su espalda contra el duro pecho del hombre y coje sus manos y las lleva entre sus piernas, algunos hombres del publico se levantan y se dirigen al baño con gran prisa, otros, los clientes mas habituales saben que ese espectáculo será digno de ver y que la bailarina hace rato que dejo de hacer eso solo por trabajo, mueve las manos del hombre subiéndolas por su cuerpo casi desnudo hasta alcanzar sus pechos erizados bajo la tela del sujetador, ella sin poderse contener gira la cabeza y le besa, el joven esta sorprendido, pero no por la actitud de la bailarina si no por descubrir que tras ese cuerpo escultural y esa mirada de vicio en ese beso hay escondida una gran necesidad, no de sexo....si no de amor. Ella le agarra de la mano y se le lleva sin mediar palabra a continuar el baile en privado.
Tras el telón se arma
gran revuelo las chicas sorprendidas miran a la joven....son bailarinas
no prostitutas, su actitud las traerá problemas.
By: Me

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